Objetivo

Alcanzar resultados positivos para el cliente en la resolución de conflictos judiciales.

Visión

Lograr ser el estudio jurídico con más experiencia, compromiso y trayectoria de Lomas de Zamora.

Misión

Brindar asesoramiento jurídico integral al cliente respondiendo a cada necesidad del mismo.

EL ESTUDIO

El Estudio Jurídico Mateo & Asociados es una organización nacida en 1989. A través de estos años obtuvo el desarrollo que hoy lo convierte en uno de los más prestigiosos del país. Cuenta con oficinas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, instalados en uno de los edificios más tradicionales de Lomas de Zamora. Dividido en departamentos dedicados a las diferentes áreas del derecho, con franca especialización en derecho laboral, civil y empresarial.

MIEMBROS

Somos un grupo de abogados asociados, especializados en las diferentes áreas del derecho, más un cuerpo interdiciplinario integrado por peritos, médicos legistas, psicólogos, ingenieros mecánicos, peritos accidentológicos y contadores públicos.

Contamos con oficinas en Capital Federal y el Gran Buenos Aires, instalados en uno de los edificios de tres plantas más tradicionales de Lomas de Zamora.

Áreas de Práctica

DERECHO LABORAL

Si bien abarcamos toda la temática de esta rama, nuestra principal especialidad es el derecho de daños y accidente de trabajo, acción contra ART.

Contamos con un equipo especializado para llevar a cabo eficazmente esta actividad y peritos auxiliares. Asimismo, brindamos a las víctimas de accidentes de trabajo, el apoyo psicológico necesario para este tipo de casos y financiamiento en la adquisición de prótesis quirúrgicas, en los asuntos que así lo requieran.

Preguntas Frecuentes

Si no pudiste resolver tus dudas, escribinos a asoramiento@estudiomateo.net

Son empresas privadas con fines de lucro contratadas por los empleadores para asesorarlos en las medidas de prevención de riesgos del trabajo y para reparar los daños en casos de accidentes de trabajo o enfermedades de origen laboral.

La ART es la encargada de brindar todas las prestaciones médicas y dinerarias previstas por la ley, siempre que reciba una denuncia tanto de un accidente de trabajo o de una enfermedad profesional.

Están controladas por la Superintendencia de Riesgos del Trabajo y por la Superintendencia de Seguros de la Nación.

Las contingencias cubiertas por la ART, es decir los considerados infortunios laborales son los accidentes de trabajo (tanto los ocurridos en ocasión de prestar tareas y como los llamados in itíneres) y las enfermedades profesionales.

Se considera accidente de trabajo todo hecho súbito y violento que ocurra en ocasión del trabajo, es decir, donde el trabajador realiza sus tareas y por causa de la misma.

Entre los casos más recurrentes se encuentran las roturas de meniscos o ligamentos por caídas, politraumatismos, fracturas, entre otras lesiones.

Son los accidentes de trabajo ocurridos entre el domicilio del trabajador y el lugar del trabajo o viceversa, siempre y cuando el damnificado no modifique o altere el trayecto por causas ajenas al trabajo.

En los casos más comunes de esta clase de accidentes se encuentran los producidos como consecuencia de robos violentos y/o casos derivados de la inseguridad, y los accidentes de tránsito (lesiones por choques, fracturas por caídas, roturas de meniscos).

Se considera enfermedad profesional a aquella que es producida por causa del lugar o del tipo de trabajo realizado.

Para la determinación de una enfermedad profesional, existe un Listado de Enfermedades Profesionales elaborados por el Poder Ejecutivo, en el cual se identifican cuadros clínicos, exposición y actividades en las que suelen producirse estas enfermedades y también agentes de riesgo (factores presentes en los lugares de trabajo y que pueden afectar al ser humano, como por ejemplo las condiciones de temperatura, humedad, iluminación, ventilación, la presencia de ruidos, sustancias químicas, la carga de trabajo, entre otros).

Si la enfermedad no se encuentra en el Listado y se sospecha que es producida por el trabajo, hay que realizar la denuncia ante la Aseguradora de Riesgos del Trabajo. Si la ART rechaza la denuncia o deriva al trabajador a la obra social, por considerar que la enfermedad no fue causada por el trabajo, será una Comisión Médica las que definirán si se reconoce la enfermedad profesional en ese caso.

Casos más frecuentes de enfermedades profesionales suelen ser hipoacusias por exposición a ruidos, hernias por ciertas posiciones, manifestaciones digestivas: dolores abdominales, vómitos, diarrea, asociados a la presencias de determinados tóxicos, entre otros.

Debe informar el hecho ante su empleador, quien tiene la obligación de comunicar el accidente o enfermedad a la ART.

En caso de que su empleador no realice la denuncia respectiva, usted mismo puede efectuar la denuncia de su accidente o enfermedad profesional a la ART.

Ello puede realizarlo a través una línea telefónica gratuita correspondiente a cada ART. La aseguradora, por su parte, deberá proporcionarle un número de siniestro; si esto no sucede, es conveniente que realice la denuncia de forma fehaciente a fin de quedarse con una constancia a través de un telegrama laboral (gratuito) o personalmente en la sede más cercana de la ART.

Es importante destacar que la ART tiene la obligación de recibir toda denuncia de accidente o enfermedad profesional. Si se negara a hacerlo, usted debe realizarla a través de una notificación fehaciente, mediante el envío de telegrama laboral (gratuito) que el estudio le redactará.

La ART debe tomar los recaudos necesarios para otorgar en forma inmediata todas las prestaciones médicas y dinerarias a su cargo. Adicionalmente, debe facilitarle el traslado hacia y desde el prestador médico.

La ley establece dos tipos de prestaciones que deben ser otorgadas por la ART: en especie y dinerarias.

Las prestaciones en especie consisten en servicios y beneficios para asistir al trabajador, tales como: asistencia médica y farmacéutica; prótesis y ortopedia; rehabilitación; recalificación profesional y servicio funerario.

Por tanto, las ART deben disponer, con carácter de servicio propio o contratado con terceros, de infraestructura para proveer estas prestaciones.

Deben otorgarlas hasta su curación completa o mientras subsistan los síntomas incapacitantes.

Las prestaciones dinerarias por su parte, apuntan a cubrir la pérdida de los ingresos del trabajador por no poder concurrir a prestar tareas en virtud de su incapacidad.

De esta manera, la ART debe brindar al trabajador una prestación dineraria mensual hasta que se le otorgue el alta o hasta que se cumplan dos años de su accidente. Durante los primeros 10 días de ausencia del trabajador, las prestaciones dinerarias estarán a cargo del empleador.

A partir de la recepción de la denuncia, la ART tiene un plazo de 10 días hábiles para rechazar el accidente o enfermedad profesional, pudiendo extender este plazo por otros 10 días hábiles, siempre que le notifique que hará uso de esta ampliación del plazo. Si durante ese tiempo la ART no le notifica el rechazo, queda obligada a brindarle todas las prestaciones de la Ley

En ese caso, deberemos presentarnos ante la Comisión Médica para iniciar el Trámite por Rechazo de la denuncia de la contingencia.

El mismo está destinado a evaluar si corresponde el rechazo del siniestro por parte de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo y a los efectos de que la Superintendencia de Riesgos del Trabajo se expida acerca del carácter laboral del accidente de trabajo o la enfermedad profesional.

Deberemos hacer el reclamo ante la ART a través de una notificación fehaciente. Asimismo, transcurridos los tres días de efectuada la denuncia, podremos iniciar un trámite ante la Comisión Médica por Silencio de la ART a los efectos de obtener el tratamiento médico correspondiente.

En tal caso, deberemos iniciar el trámite denominado Divergencia en las prestaciones en la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, a los efectos de resolver la disconformidad del trabajador en torno al contenido o alcance de las prestaciones en especie recibidas o propuestas por la Aseguradora de Riesgos del Trabajo.

Luego de otorgado el tratamiento correspondiente, el médico de la ART le otorgará el alta. El alta debe ser otorgada por escrito y notificada al trabajador.

Al ser otorgada el alta el trabajador deberá presentarse ante su empleador para reiniciar la actividad laboral.

En el supuesto de estar en desacuerdo con el alta otorgada debe informar a su empleador para que este solicite un reingreso a la ART, o bien solicitar directamente el reingreso a la ART con nosotros, ante la comisión médica respectiva.

De esta manera, debemos iniciar el trámite de divergencia en el alta, dentro de los 5 días hábiles posteriores al alta médica.

Deberemos iniciar un trámite de “Divergencia en la determinación de la incapacidad” a los efectos de que los médicos de la comisión médica de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo lo evalúen y dictaminen un porcentaje de incapacidad, con una consecuente indemnización que le corresponde.

No, en caso de sufrir un accidente o enfermedad profesional, todos los reclamos realizados contra la ART no afectarán de ninguna manera a su empleador.

El empleador es el sujeto obligado a contratar los servicios de una aseguradora de riesgo del trabajo y debe contribuir mensualmente a su financiamiento mediante el pago de las contribuciones y, por ello, es responsable directo de la prevención.

En este sentido, el único responsable en caso de un siniestro es la ART, que es un seguro contratado por su empleador para prever este tipo de situaciones.

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